viernes, 26 de marzo de 2010

Cuarto Menguante


Si levantas los ojos al cielo, verás cómo decrece la media Luna, (con las puntas a tu mano derecha) hasta desaparecer.

Reflexión de los proyectos y acciones emprendidas.

Ocasión ideal para reflexionar acerca de los proyectos y acciones emprendidas.

Esta fase representa un período final y al mismo tiempo el momento de prepararte para un nuevo ciclo de experiencias.

La luna menguante es favorable para descansar y comenzar a usufructuar de los cambios y acontecimientos.

Los proyectos que ya están andando deben ser concluidos; en caso contrario, existe el peligro de la dispersión e indefinición.

Período ideal para iniciar alguna dieta, con la finalidad de perder peso. El organismo resistirá mejor y obtendrás resultados inmediatos.

Es un momento favorable para el inicio de tratamientos médicos, de limpieza o depuración a todo nivel.

El cabello cuando es cortado en esta fase crece lentamente, más grueso y con la raíz fortalecida.

Si utilizas cera o va a una estética para depilarte, hazlo en esta fase, ya que retardará el crecimiento del nuevo vello y al mismo tiempo lo debilitará.

El trasplante de las plantas dará mejores resultados en esta fase, así como el exterminio de insectos y malas hierbas.

Las fases de la Luna


Según la disposición de la Luna, la Tierra y el Sol, se ve iluminada una mayor o menor porción de la cara visible de la luna.
La Luna Nueva o novilunio es cuando la Luna está entre la Tierra y el Sol y por lo tanto no la vemos.

En el Cuarto Creciente, la Luna, la Tierra y el Sol forman un ángulo recto, por lo que se puede observar en el cielo la mitad de la Luna, en su período de crecimiento.

La Luna Llena o plenilunio ocurre cuando La Tierra se ubica entre el Sol y la Luna; ésta recibe los rayos del sol en su cara visible, por lo tanto, se ve completa.

Finalmente, en el Cuarto Menguante los tres cuerpos vuelven a formar ángulo recto, por lo que se puede observar en el cielo la otra mitad de la cara lunar.

Las fases de la luna son las diferentes iluminaciones que presenta nuestro satélite en el curso de un mes.

La órbita de la tierra forma un ángulo de 5º con la órbita de la luna, de manera que cuando la luna se encuentra entre el sol y la tierra, uno de sus hemisferios, el que nosotros vemos, queda en la zona oscura, y por lo tanto, queda invisible a nuestra vista: a esto le llamamos luna nueva o novilunio.

A medida que la luna sigue su movimiento de traslación, va creciendo la superficie iluminada visible desde la tierra, hasta que una semana más tarde llega a mostrarnos la mitad de su hemisferio iluminado; es el llamado cuarto creciente.

Una semana más tarde percibimos todo el hemisferio iluminado: es la llamada luna llena o plenilunio.

A la semana siguiente, la superficie iluminada empieza a decrecer o menguar, hasta llegar a la mitad: es el cuarto menguante.

Al final de la cuarta semana llega a su posición inicial y desaparece completamente de nuestra vista, para recomenzar un nuevo ciclo.

La Luna


La Luna es el único satélite natural de la Tierra. Su diámetro es de unos 3.476 km, aproximadamente una cuarta parte del de la Tierra. La masa de la Tierra es 81 veces mayor que la de la Luna. La densidad media de la Luna es de sólo las tres quintas partes de la densidad de la Tierra, y la gravedad en la superficie es un sexto de la de la Tierra.

La Luna orbita la Tierra a una distancia media de 384.403 km y a una velocidad media de 3.700 km/h. Completa su vuelta alrededor de la Tierra, siguiendo una órbita elíptica, en 27 días, 7 horas, 43 minutos y 11,5 segundos. Para cambiar de una fase a otra similar, o mes lunar, la Luna necesita 29 días, 12 horas, 44 minutos y 2,8 segundos.

Como tarda en dar una vuelta sobre su eje el mismo tiempo que en dar una vuelta alrededor de la Tierra, siempre nos muestra la misma cara. Aunque parece brillante, sólo refleja en el espacio el 7% de la luz que recibe del Sol.

Después de la Tierra, la Luna es el cuerpo espacial más estudiado.

Horoscopo Chino


Principios del calendario chino

El calendario chino es lunisolar. El año chino ordinario consta de 12 lunaciones (doce meses lunares) lo que supone entre 353 y 355 días. Cada cierto tiempo (más o menos, cada tres años) se intercala un año embolismal (un año con 13 meses lunares) de entre 383 y 385 días.

Como conocían con gran exactitud la duración de los ciclos lunares y solares, llegaron a la misma conclusión matemática que otras muchas culturas, descubriendo el ciclo de 19 años (ciclo metónico) y considerando años embolismales los años 3º, 6º, 9º, 11º, 17º y 19º del ciclo, pues la norma básica es que el solsticio de invierno debe suceder siempre en el 11º mes del año.

Los chinos medían el año por el retorno del solsticio de invierno, y para ello se valían del gnomon, con el que calibraban la longitud de las sombras a mediodía. Se considera un ciclo de 60 años, dividido en otro menor de 12 años. También hay un ciclo mensual meteorológico, con 24 puntos señalados.
Desde la introducción del budismo en china cada año, además de su número, tiene el nombre de un signo del zodiaco, alternativamente. Los signos del zodiaco chino son: Shu (Rata), Niu (Toro), Hu (Tigre), Tu (Conejo), Long (Dragón), She (Serpiente), Ma (Caballo), Yang (Cabra), Hou (Mono), Ji (Gallo), Gou (Perro) y Zhu (Cerdo). El año comienza cuando el sol entra en Piscis, con la primera luna nueva.

Cada mes el sol entra en una constelación del zodiaco diferente. Si en un mes el sol no entra en una constelación, ese acaba siendo el mes a intercalar. Se llama con el nombre del mes anterior antecedido del prefijo "shun-".

Los meses se agrupan en tres grupos: meng (primero), Zhong (medio) y Ji (último); y en cuatro estaciones, Chun (primavera), Xia (verano), Qiu (otoño) y Dong (invierno). El nombre de los meses se forma combinado sendos conceptos, por ejemplo "ki-tsin" es el último mes del otoño. Los meses también se pueden denominar como los años.

Los meses chinos están compuestos por tres semanas de 10 días cada una. El grupo de los primeros 10 días del mes recibe el nombre de tschu.

Los días del mes se cuentan por sus ordinales. El día comienza a media noche y se divide en 12 schis. Cada schi consta de dos horas, la primera hora se llama schi-kjao y la segunda schi-tssching. Cada schi se divide en ocho ke (cuartos de hora), el ke tiene 15 fen, por lo que un fen equivale a un minuto. Una hora se llama tschuco, un jike es un cuarto de hora.